George Lucas: 100 curiosidades que posiblemente no conocías sobre él.

«Si se pudiera decir que existen personas que tienen destinado el pasar a la Historia, tendríamos que hablar de los visionarios. Son pocos, y aunque mucho después se les aprecia, en vida no suelen pasarlo del todo bien. Como si el don de la visión se tuviera a un precio muy alto que hay que pagar. O como si en el reparto de talentos, alguien hubiera querido compensar después de haberle dado tanto a una sola persona. Pero, ¿qué suele pasar para que los más visionarios del mundo y de sus posibilidades sean los que peor saben cuidar de sí mismos?, ¿será algo adquirido o vendrá esta cualidad con el pack del visionario? Sus historias pueden llegar a ser flagrantes, o quizás incomprensibles para el resto de humanos más “normales”. Pero algo debe de alimentarles a un nivel que el resto no entendemos fácilmente porque, a pesar de las adversidades, a pesar de que intenten arrancarse los ojos o una oreja, ellos siguen viendo con fuerza lo que otros no podemos siquiera imaginar. Y menos mal.»

Mona León Siminiani.



 

En honor al Hacedor, vamos a contaros algunas cosas que probablemente no conozcas sobre la vida de la persona que ideó la saga que nos enamoró y nos transportó a un mundo lleno de posibilidades. La vida de George Lucas no sólo está relacionada con Star Wars o Indiana Jones, también gestó algunas de las empresas más lucrativas del mundo del celuloide y del merchandising como LucasFilm, THX, ILM o Pixar, inició la era digital y cambió la industria del cine.

En este artículo hablaremos sobre su trayectoria vital de los años 1944 a 1973. Te reto a que confieses cuantos aspectos de su trayectoria vital no conocías antes de Star Wars, antes de estos tenebrosos tiempos.

Hace mucho tiempo, en un lugar muy, muy lejano….

Nació el bueno de George Walton Lucas, Jr. en un rancho de Modesto, California un 14 de mayo de 1944. Lucas ya tenía algunas ideas claras desde sus más tiernos inicios.

Un jovencísimo George Lucas

 

  1. Tenía una obsesión principal que influyó todas sus decisiones y su vida: tener el control sobre absolutamente todos los aspectos de su obra.

  2. Era un entusiasta de las historias relacionadas con el desvalido, brillante y menospreciado que, tras multitud de adversidades, acaba triunfando.

  3. Disfrutaba mucho haciéndose el misterioso en todas sus entrevistas: “Mi familia salió de la nada. Nadie sabe de dónde somos”.

  4. Estaba destinado a ser el heredero de la empresa de su padre: el dueño de la tienda de artículos de papelería de más éxito de Modesto.

  5. Estaría muy influido por una máxima de su padre: “Aplicarse”.

  6. Era obligado por su padre a raparse la cabeza cada verano. Lucas recuerda haber estado enfadado con su padre durante la mayor parte de su infancia.

  7. Tenía un gran entusiasmo por la construcción de niño. Entre sus proyectos más memorables, se encuentra una montaña rusa del tamaño de un niño que utilizaba una bobina de cable de teléfono para hacer subir un coche hasta la parte más alta que posteriormente descendía muy rápidamente por una serie de rampas.

  8. Nunca tuvo una visión idealizada o romántica del cine, al contrario que su buen amigo Spielberg.

  9. Era acosado por otros niños del mismo edificio en el que vivían, inmovilizándolo contra el suelo mientras le arrancaban los zapatos de los pies lanzándolos a los aspersores del césped. El no ofrecía resistencia y dejaba que su hermana Wendy los ahuyentase. Esto probablemente influiría en su figura del hermano mayor en varias de sus ideas y películas. El mismo Lucas diría: “Esa es una de las formas de aprendizaje. Pegarte a alguien que es mayor y más sabio que tú y aprende de él todo lo que tiene que enseñarte, y pasar a alcanzar tus propios logros”.

  10. No disfrutaba nada de la escuela, no era buen estudiante y comenzó a plantearse el papel de Dios a los doce o trece años. Nunca se sentiría unido a ninguna fe en particular. Se consideraría a sí mismo con una mezcla de metodismo y budismo.

  11. Le encantaba leer, especialmente obras de aventuras y, con más ahínco aún, cómics.

  12. Gastaba su paga semanal, junto con su hermana, en cómics hasta el punto de que su padre tuvo que construir un cobertizo en el patio trasero para ellos. Su género favorito era la ciencia ficción.

  13. Su personaje favorito era el Tío Gilito: “Para mí, Tío Gilito es el perfecto exponente de la psique estadounidense. Hay tantas cosas en él que son precisamente la esencia de EEUU que resulta asombroso”.

  14. Una de las primeras obras de arte que compró fue un dibujo original de Carl Barks de una historieta de Tío Gilito.

  15. Era un enamorado de las portadas fotorrealistas del ilustrador Norman Rockwell: “retrata lo que pensaba EEUU, cuáles eran sus ideales y lo que había en sus corazones”. También tendría una amplia colección de su obra posteriormente.

    “Homecoming Marine”, de Norman Rockwell. En toda su obra se puede observar el fuerte patriotismo y conservadurismo de su arte.

  16. También era un absoluto fanático de las series que ponían a última hora de la tarde: “las series eran el verdadero acontecimiento. Me encantaba sobre todo la de Flash Gordon”.

    Número 4 de Flash Gordon, uno de los héroes de fantasía y ciencia ficción más famosos del momento

     

  17. Cómo todo hijo de su época, estaba enganchado a las películas de John Wayne dirigidas por John Ford: “creo que marcaron mucho mi forma de disfrutar del cine”.

  18. No tenía interés por el cine en su niñez pese a que había un par de cines en modesto: “iba al cine más que nada… a perseguir a las chicas”.

  19. Le encantaba Disneylandia, a cuya inauguración fue en 1955.

  20. Fundó un periódico, el Daily Bugle, junto a su amigo Melvin Cellini, en el que contaba sus aventuras en Disneylandia. Pese a todo, no duraría mucho.

  21. Ganaba su asignación semanal cortando el césped, actividad que odiaba porque era muy menudo y le costaba demasiado. Con el dinero que ahorró, compró un cortacésped de gasolina con el que el trabajo se volvió mucho más sencillo.

  22. Al mudarse de casa, sumado a la adolescencia, se volvió muy retraído y comenzó a tener malas compañías además de encontrar un nuevo amor: el Rock and Roll.

  23. Todos los días, después del instituto, se encerraba en su nueva habitación y leía sus queridos cómics bebiendo Coca-Cola mientras escuchaba el rock and roll en un tocadiscos. Acabaría teniendo una gran colección de discos.

  24. Comenzó a dedicarse a la fotografía convirtiendo el aseo de invitados en un cuarto oscuro. Aprendió fotografiando aviones que pasaban por encima de su cabeza.

  25. Tuvo una pasión que lo absorbió por completo: los coches. “Mis años de adolescente estuvieron totalmente dedicados a los coches. Fue lo más importante en mi vida de los catorce a los veinte años”. Pasaba las tardes en un taller mecánico.

  26. Tuvo su primer coche poco después, un Fiat Bianchina amarillo con un motor de dos cilindros que le pareció un chiste. Debido a eso, lo desmontó, le hizo unos ajustes y lo armó de nuevo. No sería la primera vez que lo desmontaría y volvería a montar. Sin duda podemos ver sutiles referencias en el retocado Halcón Milenario de Han Solo.

    Un joven George Lucas posando con su nueva adquisición en Modesto

     

  27. Comenzó a juntarse con los pandilleros de la ciudad, peinarse el pelo hacia atrás y sacar malas notas.

  28. Tenía una idea muy clara de lo que significaba tener coche propio: hacer carreras y dar vueltas por ahí para ligar. Su futura película American Graffiti se convertiría en una referencia a su adolescencia en Modesto.

  29. Tuvo tantas multas por parte de la policía que acabó compareciendo ante los tribunales con un traje.

  30. Tenía la intención de ganarse la vida conduciendo un coche de carreras.

  31. Obtuvo su primer empleo de verdad como mecánico en el Foreign Car Service.

  32. Pudo ver las películas de la Nueva Ola Francesa gracias a que tuvo un coche, películas que marcarían su forma de ver el cine en un futuro. Le encantaba especialmente el Canyon Cinema en el que se proyectaban películas underground.

  33. Intentó trabajar con su padre pero renunció porque no le gustó nada. Eso ocasionó una gran pelea entre ambos a los dieciocho años.

  34. Tuvo un gran accidente el 12 de junio de 1962 que casi le cuesta la vida. Salió milagrosamente despedido, gracias a un fallo en el cinturón, antes de que el coche se destrozase contra un árbol. Le tuvo 4 meses en cama y le provocaría una crisis existencial. Esto le hizo descartar dedicarse a los coches de carreras.

    El accidente que cambiaría su vida reflejado en el periódico de Modesto

     

  35. Las asignaturas que más le interesaron posteriormente fueron: sociología, antropología y psicología.

  36. Estaba resuelto a estudiar en la escuela de bellas artes ilustración y fotografía algo a lo que su padre se opuso. Por ello, decidió solicitar una plaza en la Universidad del Sur de California, concretamente en la escuela de administración de empresas. Acabaría apuntándose a la Sección de Cine de la Escuela de Artes Escénicas sin que su padre se enterase.

  37. Intentó buscar algún empleo en la industria del cine, pero descubrió que sólo podría entrar si tenía contactos o relaciones con las personas adecuadas. No le gustó la idea de tener que formar parte del sistema para ello.

  38. Conoció en clase al que se convertiría en uno de sus grandes amigos: Walter Murch, que en un futuro sería galardonado como montador y diseñador de sonido con un Oscar. La primera vez que se conocieron, Murch estaba revelando fotos en un cuarto oscuro cuando Lucas entró y le dijo: “lo estás haciendo mal”.

    Lucas y Murch en su etapa universitaria

  39. Descubrió lo mucho que le gustaba el cine cuando comenzó a dar sus primeras clases en la USC.

  40. No hizo caso a su profesor en su primera tarea y montó una película de mayor duración, cumpliendo la tarea pero llevándola más allá, poniendo música a la película, con muchas imágenes políticas de revistas. El corto se llamó: Look at LIFE y lo convirtió en el chico prodigio de la USC.

  41. Prefería pasar el tiempo en su dormitorio sentado ante la mesa de dibujo para planificar películas e ideas antes que irse con sus compañeros de piso a fiestas y clubes. Tampoco ayudaría su carácter poco social.

  42. Creó su primera productora junto a su compañero de piso, Randal Kleiser, llamada Sunrise Productions. Produciría únicamente un cortometraje: Five, Four, Three.

  43. Rodó su segundo corto en su último año: Freiheit. Un alegato político sobre la Guerra Fría protagonizado, curiosamente, por Kleiser.

  44. Se quedó prendado de Akira Kurosawa cuando, por recomendación de un amigo, vio Los siete samuráis. Un diseño estético que posteriormente llevaría a Star Wars.

  45. Aprendería otro principio de Kurosawa: dale a los espectadores un poco de mitología y el extranjero se sentirá a gusto. No era necesario una gran historia de fondo.

  46. Odiaba hacer equipo con otros compañeros y prefería hacerlo todo él sólo: “estaba realmente indignado con el proceso democrático del cine, donde ayudábamos a los alumnos que no sabían hacerlo solos. Yo era partidario de convertirlo en una competición para ver quién conseguía hacerlo antes y mejor”. Como vemos, un clásico del “hombre hecho a sí mismo” tan propio de la mitología americana del emprendedor.

  47. Rodaría su tercer corto junto a Paul Golding, un chico de primero, titulado Herbie. Una especie de jazz cinematográfico.

  48. Consiguió dirigir su propio proyecto durante el curso encabezando un equipo de catorce miembros, algunos de los cuales aparecerían en los créditos.

  49. Pese a que este proyecto tenía como una de las condiciones ser rodado en blanco y negro, Lucas aceptó el desafío y filmó en color. Las reglas le traían sin cuidado.

  50. Admiraba la película 60 Cycles del año 1965 en la que la cámara se dedicaba a seguir a los ciclistas en el Tour de Saint-Laurent con música de Booker T. y los M.G. Tenía todo lo que anhelaba: secuencias largas, tomas aéreas, multitudes y, en especial, ausencia de actores.

  51. Este proyecto de Lucas -relacionado con su amor por el mundo del automovilismo- fue titulado como ‘1:42.08’ en referencia a las manecillas que muestran el momento en el que el cronómetro se detiene al final de la película.

  52. Fue en este proyecto precisamente cuando se dio cuenta de que disfrutaba trabajar en equipo y cumplir los plazos de entrega.

  53. Gracias a su labia, durante el rodaje de 1:42.08, consiguió un empleo de auxiliar de cámara en la segunda unidad de una película que se estaba rodando, Grand Prix, lo que llevó a que su nombre apareciese por primera vez en unos créditos de una película de Hollywood.

  54. No tenía claro cuál iba a ser su futuro una vez que se licenció en artes cinematográficas el 6 de agosto de 1966: “Supuse que haría el tipo de películas vanguardistas que se producían en San Francisco en aquel momento. Nadie se gana la vida haciendo esas películas, así que pensé que también trabajaría como cámara de documentales. Eso era lo que quería hacer de todos modos. Me ganaría la vida como cámara de documentales y haría películas por mi cuenta. Esa iba a ser mi vida”.

  55. En esta etapa de su vida meditó la idea de apuntarse a filas para que lo llamasen a Vietnam con la intención de utilizar esa experiencia en futuras posibilidades fílmicas: “en realidad no estaba muy entusiasmado con la perspectiva de ir. Sólo lo hacía por desesperación”. Nunca ocurrió ya que los médicos le encontraron diabetes, lo que le supondría medicarse a lo largo de toda su vida y no consumir drogas ni alcohol.

  56. En una fiesta de otoño, mientras se encontraba en el paro, le mencionó a Matthew Robbins en la cocina que quería hacer una película sobre alguien que huía de la policía pero desde el punto de vista del ojo que todo lo ve, una especie de Gran Hermano.

  57. Consiguió su primer trabajo remunerado en la industria del cine como asistente responsable de mantener y llevar todos los artilugios de la cámara en la Agencia de Información de EEUU.

  58. Trabajando para el gobierno se dio cuenta de que odiaba las censuras y las reglas que estos imponían a la hora de realizar el montaje de una película o documental: “En ese momento quería ser montado y cámara y mientras estaba en ello me dije, ¿sabes?, tal vez me interesa ser director. No quiero que otros me digan lo que tengo que hacer”. En esa etapa fue cuando coincidió en la sala de montaje con Marcia Griffin, la que se convertiría en su esposa y montadora de cierta película que todos conocemos.

    Lucas y Marcia en la sala de montaje durante la postproducción de Star Wars

  59. Por las noches tenía que dar clase a la Marina. Su trabajo consistía en intentar hacer que pensasen de manera más creativa, como artistas. Mientras esta obligación chocaba con su idea sobre el mundo militar, pensó que también era una buena oportunidad para usar el mejor equipo de rodaje del que disponía la USC.

  60. Aprovechó estas clases e instó a los militares a trabajar para él apelando a su espíritu competitivo. Puesto que no aceptaban sus órdenes, separó a la clase en dos equipos: uno haría su película y el otro seguiría a su superior. Este era el momento para hacer aquella película de la que habló en aquella cocina.

  61. Fue en este nuevo proyecto donde haría uso del “universo usado” que tanto nos suena. Es decir, aprovechando que no tenía medios para utilizar un decorado de calidad, aprovechó todo lo que tenía en sus manos, en el estado en el que se encontrase, para dar la sensación de un futuro gastado y familiar.

  62. Filmó THX 1138 4EB en tres días de enero del año 67. Puesto que tenía un trabajo, durante el día se dedicaba a clasificar y montar material del presidente Johnson mientras que por las noches se dedicaba a montar su película.

  63. Estando un plató de la Warner Bros y mientras deambulaba por el rodaje de El valle del Arco Iris se quedó observando al director novato. Éste, percatándose de que había un joven de la USC mirando lo que hacía se acercó y le preguntó: “¿Ve algo interesante?”. Lucas contestó: “No, aún no”. Así fue como Lucas y Francis Ford Coppola se conocieron. Ambos sintieron una afinidad inmediata.

    Lucas y Coppola durante uno de los rodajes

  64. Al poco de conocerse, dejó de ir al plató porque se aburría. Decidió ir en busca de restos de películas abandonados y pasar los seis meses de práctica haciendo una película de animación, aspecto que no le hizo gracia a Coppola. Cuando le preguntó a George si no era lo suficientemente entretenido para él, este le contestó que prefería actuar a observar. Coppola decidió en ese momento nombrarlo su asistente administrativo con un sueldo de 3.000 dólares por los seis meses. Cada día Coppola le apretaba para tratar de exprimirlo: “George, cada día tienes que salir con una idea brillante. Esa es tu tarea. Y, en efecto, cada día salía con una idea brillante, así que enseguida comprendí que era una persona excepcional”.

  65. Coppola fue uno de las personas más importantes para Lucas en su etapa formativa ya que le instó a escribir, algo que Lucas odiaba: “Vas a tener que aprender a escribir si quieres dirigir. Nadie te tomará en serio a no ser que sepas escribir”. A lo que Lucas insistía: “No soy guionista. Odio escribir. Me gusta el cinéma vérité, los documentales… los poemas sinfónicos sin personajes ni argumento”.

  66. Coppola consiguió, como parte del acuerdo con la Warner para financiar su película Llueve sobre mi corazón, que el estudio pagase 3.000 dólares a Lucas por escribir el guión para un largometraje de THX 1138. De ese modo -le dijo a Lucas- podría trabajar con él en la película durante el día y escribir el guión de su película durante la noche.

  67. Al poco tiempo, en enero de 1968, THX -el corto que realizó durante sus estudios- fue seleccionado como la mejor película dramática de la tercera edición del National Student Film Festival de la UCLA. Debido a ello y a su participación en la edición de sonido de la película ganadora en animación, fue mencionado en revistas importantes como Time y Los Ángeles Time señalando que era “el joven talento más impresionante que ha salido de un departamento de cine de una universidad en los últimos cinco años”.

  68. Un chaval que estaba empezando a hacer sus primeros pinitos en la industria cinematográfica llamado Steven Spielberg se coló entre bastidores durante el festival para conocer al director de THX. Spielberg recordaría siempre ese primer encuentro: “George era un tipo realmente simpático. Dijo: eh, ¿cómo estás?, y nos dimos la mano, y a partir de ese momento fuimos amigos”. Lucas, sin embargo, no tendría un recuerdo tan emocionante: “Es posible que lo conociera entonces. Vino mucha gente”.

    George Lucas y Steven Spielberg sostienen sus placas de nominación a mejor director en la cena anual de los premios del Sindicato de Directores de Estados Unidos, el 11 de marzo de 1978. Lucas fue nominado por su película Star Wars, y Spielberg por su película Encuentros en la tercera fase.

  69. Lucas, de paso, aprovechó el rodaje de Llueve sobre mi corazón para grabar un documental sobre el propio proceso de filmación ya que la película sería totalmente improvisada. Cuando Coppola vio sus intenciones, logró hacerse con 12.000 dólares del presupuesto de publicidad para costear el documental.

  70. Durante el rodaje, Coppola intentó ligar en repetidas ocasiones con la prometida de Lucas, Marcia, algo que Lucas nunca olvidaría.

  71. Gracias a John Korty, un cineasta independiente que Lucas conoció en una conferencia de profesores de San Francisco, surgió la idea de crear sus propias instalaciones cinematográficas. Este concepto le gustó tanto a Lucas que se lo sugirió rápidamente a Coppola, el cual se entusiasmó con la idea- Este sería el germen posterior de Zoetrope -en la que Lucas sería vicepresidente ejecutivo- y del futuro Rancho Skywalker.

  72. Su primera idea para rodar THX 1138 fue en Japón para utilizar la arquitectura característica del país. De hecho, incluso viajó para buscar lugares donde rodar pero finalmente desistió al darse cuenta de que era muy complicado conseguir los permisos necesarios.

  73. Siempre tendría discrepancias con Coppola sobre lo que debía ser Zoetrope. Lucas tenía la idea de un estudio pequeño y acogedor, algo familiar mientras que Coppola tenía más bien la idea de transformarlo en un complejo empresarial. Ambos creían, sin embargo, que el sistema de estudios estaba muerto y que el futuro pertenecía al cine independiente como el que ellos esperaban lograr.

    Inauguración de American Zoetrope, un estudio de cine estadounidense de gestión privada, con sede en San Francisco y fundado por Francis Ford Coppola y George Lucas el 12 de diciembre de 1969

  74. El tipo de sociedad que quería reflejar en THX 1138 estaba inspirada en un incidente ocurrido en la USC cuando el sistema informático se estropeó y provocó que todo el horario de la universidad se fuese a pique.

  75. Tenía muy claro el mensaje que quería transmitir con la película: “La importancia del yo y de ser capaz de salir de dondequiera que estés y avanzar en lugar de quedarte estancado en tu pequeña rutina. Hay personas que darían cualquier cosa por dejar su puesto de trabajo. […] Son personas en jaulas con las puertas abiertas”. Era, de hecho, la idea que pretendían estimular con Zoetrope y también el concepto que empaparía todo el cine posterior de Lucas: “El tema de salir de un ambiente seguro y adentrarse en lo desconocido. Era una constante en mis obsesiones cinematográficas”.

  76. Durante el proceso de montaje de la película -la parte que más entusiasmaba a Lucas con diferencia- él y su mujer discutieron sobre el proceso. A ella no le gustaba como estaba quedando el resultado final porque la dejaba emocionalmente fría. Sin embargo, a Lucas sí que le estaba resultando satisfactorio. “Lo único que quería hacer él era cine abstracto, poemas sinfónicos, colecciones de imágenes” diría posteriormente. A los ejecutivos de la Warner tampoco les gustó y, de hecho, querían hacer cambios, algo que a George no le sentó nada bien y a lo que, por supuesto, se negó rotundamente. Lucas se lo cobró años más tarde cuando dio los derechos de En busca del Arca Perdida a la Paramount, la rival más potente en esos años de Warner.

  77. THX 1138 dejó tan decepcionada a los estudios Warner que ocasionó el cierre de Zoetrope ya que dejaron de confiar en el cine independiente. Lucas jamás volvería a confiar en los estudios. Fue en ese momento cuando decidió tomar un camino distinto al de Coppola y fundar su propia compañía de producción independiente: Lucasfilm Ltd.

  78. La película THX 1138 fue estrenada finalmente, pero con pocas esperanzas. La crítica tampoco fue entusiasta salvo algunos medios como el New York Times.

  79. Tenía en sus manos un proyecto por escribir llamado Apocalypse Now que no llegaba a ninguna parte. Recientemente había decidido incorporar a un joven productor llamado Gary Kurtz, el cuál había sido reclutado para la guerra de Vietnam en una unidad de cine. Coppola los puso en contacto consiguiendo, sin saberlo, una de las colaboraciones más lucrativas a nivel creativo y económico de la Historia del Cine.

  80. Tras lo sucedido con THX 1138 no tenía ganas de meterse otra vez en ese tipo de cine pesimista por lo que decidió optar por algún proyecto de corte más alegre. Dejó a un lado el proyecto buscando ideas para una nueva película y fue entonces cuando se encontraron con Flash Gordon.

  81. Junto con Kurtz intentaron conseguir los derechos de Flash Gordon pero la compañía que los tenía en propiedad se negó en redondo: “Ciencia ficción a lo Flash Gordon. Era algo que queríamos ver, ¡que pagaríamos por ver! ¡Y nadie estaba haciéndolo!” comentaría Kurtz. Sin embargo, Lucas aún no estaba preparado para meterse nuevamente en la ciencia ficción tras lo sucedido con su última película.

  82. La semilla de American Graffiti surgió tras una conversación con Coppola en la que le aconsejó que se centrara en un tipo de proyecto diferente, algo más humano: “No seas tan raro. Intenta hacer algo más humano. No hagas esas cosas abstractas. ¿Por qué no intentas escribir algo sobre tu propia vida que transmita calidez y humor?”. Dicho y hecho. Si algo podría escribir alguien que odiaba escribir era una historia basada en su propia vida.

  83. Tuvo serios problemas para tratar de financiar American Graffiti ya que ningún estudio se la quería jugar después de lo sucedido con THX 1138. Con los últimos 2.000 dólares que le quedaban decidió viajar a Europa ya que la película sí que había cosechado un gran éxito allí y, especialmente, en Francia, donde se proyectaría en el Festival de Cannes. Antes de irse, en la escala que hizo en casa de los Coppola en Nueva York, habló con David Picker, presidente de United Artist y único interesado en estudiar la idea de producir su próxima película. Picker le dijo que también iría a Cannes y que podrían formalizarlo si lo visitaba allí. Esa misma noche, mientras Lucas se alojó en la casa de los Coppola, nació su hija: “De modo que cumplí años, nació Sofia y conseguí American Graffiti, todo el mismo día”.

  84. No pudo ir a la proyección de su propia película en Cannes porque no tenía dinero para la entrada, por lo que tampoco pudo enterarse de que le habían organizado una rueda de prensa para hablar de la película. Pero sí que aprovechó para ir a hablar con Picker. Cuando cerraron el trato para la película éste le preguntó si tenía algún proyecto pensado para más adelante a lo que Lucas le comentó su idea de hacer una “space opera fantástica a lo Flash Gordon”. Picker le respondió: “Estupendo, también haremos esa otra película”. Con la perspectiva del tiempo Lucas admitiría que ahí fue donde empezó realmente Star Wars ya que fue entonces cuando se vio obligado a poner en marcha el proyecto.

  85. El primer borrador del guión de American Graffiti fue rechazado por Picker, al que no le gustó nada la estructura de cuatro historias entrelazadas en un musical. En un momento de desesperación Lucas tuvo que pedir dinero a Coppola y a su padre.

  86. Siguió empeñado en fundar Lucasfilm Ltd. Las siglas “ltd” del final casi hicieron que Kurtz no firmase ya que prefería las siglas “Inc”, que era el equivalente americano al británico que había elegido Lucas. Finalmente lo dejaron para más adelante pero nunca retomaron el tema.

  87. Finalmente se presentó en la oficina de Ned Tanen, productor de la Universal, con un casete de música grabada y el guión. Mientras iba contándole cada una de las cuatro historias utilizaba una canción diferente. Gracias a eso consiguió que Tanen entendiese el concepto pero este puso una serie de exigencias para producirla:

    – El presupuesto sería de 750.000 dólares. Si quería usar canciones, tendría que pagarlas de ese presupuesto. Sólo esto ya hizo que tuviese que utilizar el 10% del total.

    – No dispondría de espacio en el estudio para filmar, tendría que hacerlo en exteriores.

    – Tenía que conseguir un actor conocido para el reparto, de modo que su nombre apareciese en el cartel final de la película.

    – No tendría el control sobre el montaje final de la película.

  88. En el trato firmado, tuvo que conseguir que Coppola fuese productor. También se incluyó su futura space opera por lo que si American Graffiti conseguía beneficios, esa sería su próxima película.

  89. Finalmente no pudo meter la música de Elvis en la película ya que era demasiado cara pero sí que consiguió cuarenta y tres canciones como los éxitos de Chuck Berry o Fats Domino. Además finalmente se gastaron menos de lo previsto, unos 90.000 dólares.

  90. Durante el casting de actores fue a varios teatros. Se dedicó a ver a miles de actores en espacios de tiempo de diez minutos, de doce a catorce horas al día, seis días a la semana sin decir absolutamente nada salvo tomar notas en una libreta, aspecto que desesperaba a los jóvenes actores y actrices. De ahí optó por cuatro o cinco y los puso en parejas para ver cómo funcionaban. Uno de ellos sería el futuro director y amigo de Lucas, Ron Howard. También saldría un carpintero autodidacta que se había metido en el mundillo para conseguir un dinero extra con el que pagar las facturas y que había hecho trabajos sueltos como la construcción de un estudio de grabación. Un tal Harrison Ford. El chico estuvo a punto de no aceptar el papel ya que le pagaban bastante menos que de carpintero, pero finalmente aceptó. Lucas insistió en que tenían que cortarle el pelo a cepillo, aspecto al que Ford se negó rotundamente. Finalmente llegaron a una tregua y Lucas se contentaría con que se pusiera un sombrero a lo cowboy.

    Harrison Ford en una escena que probablemente os recuerde a otra en cierta nave milenaria

  91. Tuvo que acudir a unos conocidos, los Huyck, para que trabajasen y depurasen el guión. Consiguieron mejorar el diálogo y hacerlo mucho más orgánico, humano y divertido.

  92. La película se rodaba siempre de noche, con sesiones que duraban hasta las cinco de la mañana. Esto hizo que George prácticamente no pudiese pegar ojo, llegando incluso a dormirse durante las sesiones. Ford aun recordaba como tenía que despertarlo para volver a grabar de nuevo una escena: “Los efectos de tantas noches se hicieron sentir en George, que a menudo estaba dormido cuando llegaba el momento de decir: Corten”.

  93. George se aseguró de seleccionar actores que necesitasen pocas atenciones, de ese modo se ahorraba tener que interactuar con ellos todo lo posible. Ron Howard mencionaba con nostalgia: “Íbamos perdidos, pero en el fondo era increíblemente liberador”.

  94. George era todo un obseso del control pero, como comentaría Willard Huyck, “dirigir era algo que escapaba a su control”. De ese modo tenemos escenas tan naturales como cuando Terry “El Tigre” se choca contra una serie de máquinas expendedoras en una escena.

    Lucas durante el rodaje de una de las escenas de American Graffiti

  95. Usaría a Wolfman Jack, un disc-jockey muy famoso de la radio por aquel entonces, para transmitir el mensaje central de su película: “Ponte las pilas” o, lo que viene a ser de otro modo, sólo cabe madurar y afrontar la vida o estancarse para siempre. Jack era el personaje que lanzaría todas las frases reflexivas del mismo modo que Yoda lo haría posteriormente en El Imperio Contraataca. Por otro lado, era la primera vez que verían al personaje físicamente ya que hasta ese momento la gente sólo lo conocía por su voz en la radio. Debido al presupuesto limitado, Lucas sólo pudo pagarle 3.000 dólares más otro porcentaje dependiendo de los beneficios de la película. Se convertiría en su actuación más lucrativa.

  96. American Graffiti fue la primera película que utilizó una banda sonora pop como una parte más de la trama. Esto tendría influencias posteriores en directores como Quentin Tarantino en su obra Pulp Fiction y posteriormente en el resto de casi toda su filmografía.

  97. El primer montaje duró casi tres horas: “Con todos los coches y la música salieron 160 minutos. Sabíamos que no podía durar más de 110 minutos por contrato.” Al final, con la ayuda de su esposa Marcia logró la duración necesaria.

  98. La primera proyección gustó mucho al público, pero Tanen no lo vio tan claro y pensó que la película iba a ser un auténtico fiasco. Coppola salió en defensa de la película, lo que ocasionó que no volviesen a hablarse en casi veinte años. Lucas estaba convencido de que la película sufriría la misma suerte que THX 1138 y, de hecho, el estudio se la llevó para tratar de montarla de nuevo. Finalmente sólo cortaron cuatro minutos porque la película funcionaba perfectamente, pero eso enfureció muchísimo a Lucas. “De ahí nació su obsesión por convertirse en un cineasta independiente, para tener el control absoluto sobre sus películas y no estar por debajo de algún ejecutivo con un máster en administración de empresas que nunca había escrito, dirigido ni montado una película a partir de cero”, diría su hermana Wendy. Lucas también daría su versión de los hechos: “Son personas que no han hecho una película en su vida […] pero se creen que pueden venir y ver dos veces la película, y en esas pocas horas decidir lo que hay que sacar o cortar. La industria del cine la construyeron empresarios independientes, dictadores con una fuerte convicción acerca del cine”. Nadie podía imaginarlo aún, pero esos cuatro minutos cortados serían la gota que colmaría el vaso y cambiaría la industria del cine.

  99. Spielberg estaba convencido de que la película sería un exitazo como finalmente así fue. El público estaba entusiasmado y la crítica aún más, siendo aclamada por el New York Times como una obra de arte. Pese a estar en muchísimas listas de mejores películas de 1973 y ganar otros tantos premios, no ganó ningún Oscar aun cuando tuvo cinco nominaciones. La película ganó más de 55 millones de dólares y, ahora sí, George Lucas era millonario antes de cumplir los treinta y pudo devolver todos aquellos préstamos que tenía pendientes con amigos y padres.

  100. Con el dinero ganado, aprovechó para adquirir una mansión victoriana en San Anselmo que equiparía con una sala de proyección, oficinas y una sala de montaje en la buhardilla, un “pequeño complejo de cine” como así se referiría el propio Lucas. Su antigua casa de Medway se convertiría en una pequeña oficina que usaría como cuarto de escribir. Fue justo ahí donde, al poco tiempo de terminar American Graffiti, empezó a trabajar en un borrador de guión de un cruce de 2001 y James Bond, una “especie de Flash Gordon” que tenía como título de portada The Star Wars. Se trataba de una historia que ocurriría en un lugar muy, muy lejano….

Guión original de Star Wars

 

Cómo podéis comprobar, George Lucas no es solo Star Wars. Hay mucha historia detrás y lo que aquí os hemos intentado contar no es más que una serie de anécdotas para que conozcáis un poco más a la persona que está detrás del universo que, de un modo u otro, nos ha hecho soñar con galaxias muy lejanas. Lucas realizó algunos trabajos muy interesantes antes de su obra magna y os recomiendo encarecidamente que veáis tanto THX 1138 —cuyas referencias salpican casi todas sus obras posteriores—  como American Graffiti para que os hagáis una idea de cuál es la imagen idealizada que tenía de su propia juventud. Al fin y al cabo lo interesante es descubrir la obra de un hombre que se empeñó en salir del sistema y en dar forma a su propia visión creativa.

«Correcta o incorrecta ésta es mi película, ésta es mi decisión, y ésta es mi visión creativa, y si a la gente no le gusta, no tiene que verla» diría un Lucas más experimentado años después tras realizar La Venganza de los Sith.


Fuente: Jay Jones, B. (2017). George Lucas: Una Vida (Reservoir Narrativa). Barcelona, Penguin Random House Grupo Editorial.


 

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